Las idas y vueltas del mundo en unos días
Fue en Edimburgo, en una reunión de la UNASUR
La semana pasada (nos colgamos, muchachos) los mandatarios africanos y asiáticos postularon la Declaración Universal de los Derechos del Yonqui y de los Papagayos con gran repercusión en los medios (excepto en este: el corresponsal se quedó dormido en el aeropuerto y, cuando despertó, el único vuelo era uno a Panamá, donde tuvimos que buscarlo y despedirlo sin indemnización… por yonqui).
La declaración incluye cosas revolucionarias como que el yonqui: tiene derecho a tomarse un vino en Plaza Sarmiento, criar a sus hijos a pesar de su condición de yonqui, tiene derecho a recibir subsidios de los estados nacionales para no trabajar, a que no caiga la onda del barrio, que la chocolatada tenga dos cucharadas de nesquik y no una y media. El yonqui, también, tiene derecho a vivir de sus padres hasta que sus hijos lo mantengan. Tiene derecho a quedarse mirando los trenes pasar (Trainspotting Right, 1996). Tiene derecho a dormir hasta el mediodía sin tener que mentirle a nadie (estuve ocupado... soñando). Como dijo el Poeta: "Vive de tus padres hasta que tus hijos te mantengan" (leyenda pintada en Rioja y Los Rodríguez, Atopia, circa 1990)
Lástima que el corresponsal se quedó dormido, tuvimos que robar una foto de Clarín ͽ

El yonqui: este fue uno de los grandes impulsores de la movida.
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